Maravé Manuel Antonio, LXR Hotels & Resorts: el nuevo proyecto que busca elevar el lujo frente al Pacífico costarricense
La llegada de Maravé Manuel Antonio, LXR Hotels & Resorts marca un nuevo capítulo para el turismo de lujo en Costa Rica. Con apertura prevista para 2029, el proyecto combinará un resort de alta gama con un componente residencial de 116 unidades, en un enclave frente al océano Pacífico y próximo al Parque Nacional Manuel Antonio.
Más que sumar nuevas habitaciones al inventario hotelero del país, Maravé plantea una fórmula cada vez más relevante en los mercados internacionales de lujo: integrar hospitalidad, residencias de marca, diseño arquitectónico y experiencias vinculadas al territorio en un mismo desarrollo. Para Hilton, además, representa el debut de LXR Hotels & Resorts en Costa Rica y la incorporación de un nuevo destino a su estrategia de expansión en el Caribe y América Latina.
Un nuevo concepto de lujo frente al Pacífico
El proyecto se desarrollará sobre un terreno de más de 16 hectáreas, con más de 198 metros de costa frente al Pacífico. La escala del emplazamiento permitirá que la propuesta se articule alrededor de uno de los principales activos naturales de Manuel Antonio: la relación entre selva tropical, montaña y océano.
La proximidad al Parque Nacional Manuel Antonio añade otra dimensión a la ubicación. El destino es conocido internacionalmente por la combinación de biodiversidad, playas y paisajes costeros, características que han contribuido a consolidarlo como uno de los puntos turísticos más reconocidos de Costa Rica.
En ese contexto, el concepto de Maravé parte de una premisa que define buena parte de la nueva generación del turismo de lujo: el entorno no funciona simplemente como escenario, sino como parte esencial de la experiencia.
La arquitectura buscará respetar la topografía y la vegetación existente, mientras que las diferentes unidades estarán orientadas para aprovechar las vistas hacia el Pacífico. El objetivo es que el desarrollo mantenga una conexión visual y física con el paisaje en lugar de plantearse como una intervención aislada de su contexto natural.
La construcción está prevista para finalizar a finales de 2028, con la apertura del hotel programada para 2029. Por tratarse de un desarrollo futuro, estas fechas deben entenderse como previsiones sujetas al avance del proyecto.
Maravé Manuel Antonio: hotel y residencias de marca
Uno de los elementos que distingue a Maravé es la combinación entre operación hotelera y componente inmobiliario. El desarrollo contempla 173 alojamientos, distribuidos entre habitaciones, suites y residencias.
El hotel estará compuesto por 57 alojamientos: 42 habitaciones con vistas al mar y 15 villas privadas con piscina. A esta oferta se sumará Maravé Manuel Antonio, LXR Residences, con 116 residencias completamente amuebladas: 66 villas privadas, 46 apartamentos frente al mar y cuatro penthouses.
El proyecto será presentado, como el primer LXR Residences en Latinoamérica.
Las residencias de marca —conocidas internacionalmente como branded residences— son propiedades residenciales vinculadas a una marca hotelera que incorporan determinados estándares, servicios o beneficios asociados a esa marca. El modelo ha ganado presencia en destinos turísticos de lujo porque permite combinar la propiedad privada con elementos propios de la experiencia hotelera.
En el caso de Maravé, esta relación estará vinculada a LXR Hotels & Resorts y al ecosistema de lujo de Hilton. Los propietarios recibirán estatus Diamond de Hilton Honors y beneficios asociados a la cartera de lujo de Hilton.
La comercialización de las residencias está prevista para comenzar en otoño de 2026. No obstante, el proyecto no ha comunicado en la información suministrada precios ni proyecciones de rentabilidad, por lo que cualquier valoración económica deberá realizarse a partir de la documentación comercial y contractual que esté disponible para los compradores.
Arquitectura integrada con la naturaleza
El diseño representa otro de los componentes centrales de Maravé. La arquitectura estará a cargo de Carazo Arquitectura, estudio costarricense, mientras que los interiores serán desarrollados por Curioso, con sede en Chicago.
La elección de firmas de Costa Rica y Estados Unidos refleja una intención de combinar conocimiento del contexto local con una perspectiva internacional de diseño. La propuesta arquitectónica estará inspirada en la selva tropical y el océano Pacífico, buscando que las edificaciones dialoguen con la vegetación y la topografía del terreno.
Entre los elementos descritos se encuentra una gran estructura de madera maciza. El uso de este material, combinado con la integración de las construcciones en el paisaje, apunta hacia una estética contemporánea vinculada con el carácter natural del destino.
En un mercado donde el lujo hotelero ha evolucionado desde la ostentación hacia conceptos de privacidad, autenticidad y conexión con el entorno, el planteamiento resulta particularmente relevante. En Manuel Antonio, la arquitectura tiene además el desafío de trabajar dentro de un paisaje que ya posee un fuerte atractivo propio.
El valor del diseño, por tanto, no dependerá únicamente de la apariencia de los edificios, sino de la capacidad del proyecto para preservar las cualidades que hacen reconocible al destino.
Una experiencia diseñada alrededor del destino
La propuesta de Maravé estará estructurada alrededor de una combinación de gastronomía, bienestar, ocio y contacto con la naturaleza.
Entre las instalaciones previstas figuran un Beach Club, piscinas, restaurantes frente al mar, bares, cabañas, spa, centro de bienestar, gimnasio y club infantil. La variedad de espacios apunta a atender tanto a viajeros que buscan privacidad y descanso como a familias que desean una experiencia vacacional más completa.
La gastronomía tendrá un papel destacado. El proyecto contará con dos restaurantes dirigidos por chefs, con una propuesta que combinará cocina costarricense e internacional.
A ellos se añadirá MARAVÉ, un bar clandestino de carácter más íntimo y exclusivo. El concepto introduce una dimensión diferente dentro de la oferta gastronómica y social del resort, apostando por un espacio de menor escala y mayor privacidad.
El bienestar también ocupará una posición central, con spa, centro de bienestar y gimnasio como parte de la propuesta. En paralelo, las actividades relacionadas con naturaleza, cultura y entorno buscarán conectar la experiencia del huésped con Manuel Antonio más allá de los límites físicos del resort.
Esta integración es especialmente importante en Costa Rica, donde el atractivo turístico está estrechamente relacionado con la biodiversidad, los paisajes naturales y las actividades al aire libre.
Manuel Antonio y el auge del turismo de lujo
Manuel Antonio ocupa una posición particular dentro del mapa turístico costarricense. Su combinación de litoral, bosque tropical y biodiversidad le ha permitido atraer durante décadas a viajeros internacionales, mientras que su proximidad a áreas naturales protegidas refuerza su identidad como destino de naturaleza.
La evolución del turismo de lujo en Costa Rica ha añadido una nueva capa a ese posicionamiento. El viajero de alto poder adquisitivo ya no busca únicamente alojamiento sofisticado, sino propuestas capaces de ofrecer privacidad, diseño, gastronomía, bienestar y acceso a experiencias auténticas.
Es precisamente en esa intersección donde se sitúa Maravé.
El desarrollo llega además en un momento en que las residencias de marca han adquirido mayor relevancia dentro del sector inmobiliario turístico. Para un destino como Manuel Antonio, la incorporación de un proyecto que combine un hotel internacional de lujo con villas, apartamentos frente al mar y penthouses puede contribuir a ampliar la oferta orientada a compradores que buscan una segunda residencia asociada a servicios hoteleros.
La cercanía al Parque Nacional Manuel Antonio refuerza el posicionamiento natural del destino, aunque también hace especialmente relevante que el crecimiento inmobiliario y turístico mantenga una relación responsable con el entorno.
La expansión de Hilton en Costa Rica y Latinoamérica
Para Hilton, Maravé representa algo más que una nueva dirección hotelera. El proyecto amplía la presencia de la compañía en un mercado costarricense donde su cartera continúa creciendo y refuerza la estrategia de expansión de sus marcas de lujo en la región.
La compañía cuenta, con más de 315 hoteles en más de 35 países del Caribe y América Latina, además de más de 150 hoteles en desarrollo.
En Costa Rica, esta estrategia incluye también el debut de Waldorf Astoria Costa Rica Punta Cacique, otro proyecto que refuerza la presencia de Hilton en el segmento de lujo del país.
La incorporación de LXR añade una propuesta diferente. A diferencia de una marca tradicionalmente homogénea, LXR Hotels & Resorts se posiciona alrededor de hoteles y resorts de carácter individual, con una fuerte identidad vinculada a cada destino.
Para Hilton, la llegada de LXR a Costa Rica permite ampliar su oferta hacia un segmento que busca experiencias más personalizadas y, al mismo tiempo, establecer una plataforma para el desarrollo de residencias de marca en Latinoamérica.
Una nueva oportunidad en el mercado de residencias de marca
El componente residencial de Maravé merece atención especial por la evolución que está experimentando el mercado internacional de branded residences.
Para los compradores, el atractivo de este modelo no reside exclusivamente en la propiedad física. La asociación con una marca hotelera puede aportar acceso a servicios, reconocimiento de marca y una experiencia de gestión profesional, además de determinados beneficios vinculados al ecosistema hotelero.
En Maravé, esa propuesta se materializa en 116 residencias completamente amuebladas, que incluyen villas privadas, apartamentos frente al mar y penthouses. El abanico permite plantear diferentes formatos residenciales dentro de un mismo desarrollo, desde propiedades de mayor privacidad hasta unidades con una relación más directa con los servicios del resort.
El estatus Diamond de Hilton Honors y los beneficios asociados a la cartera de lujo de Hilton añaden otra dimensión al concepto, particularmente para compradores que ya tienen afinidad con el programa y sus hoteles.
Sin embargo, como ocurre con cualquier adquisición inmobiliaria, estos beneficios no deben confundirse con una garantía de rentabilidad. La conveniencia de una compra dependerá de factores como precio, condiciones contractuales, gastos, régimen de propiedad, uso permitido, demanda y evolución del mercado, aspectos que deberán evaluarse con la documentación específica de la oferta residencial.
Por ahora, el dato más significativo es la apuesta por un modelo que combina residencias de lujo en Costa Rica con una marca hotelera internacional y una ubicación frente al mar.
Maravé Manuel Antonio y el próximo capítulo del lujo costarricense
La relevancia de Maravé Manuel Antonio, LXR Hotels & Resorts estará determinada, en última instancia, por su capacidad para convertir las características excepcionales de Manuel Antonio en una experiencia coherente de hospitalidad y vida residencial.
El proyecto reúne varios de los conceptos que están redefiniendo el mercado premium: naturaleza, privacidad, arquitectura integrada con el paisaje, gastronomía, bienestar, residencias de marca y servicios hoteleros de alta gama.
Su dimensión —más de 16 hectáreas y más de 198 metros de costa—, junto con las 57 unidades hoteleras y las 116 residencias previstas, lo convierte en un desarrollo de relevancia dentro del segmento de hoteles de lujo en Costa Rica.
Para Hilton, representa además la llegada de LXR Hotels & Resorts al país y el primer proyecto LXR Residences en Latinoamérica. Para Manuel Antonio, supone la incorporación de una nueva propuesta destinada a un público internacional de alto poder adquisitivo.
Si las previsiones de construcción y apertura se mantienen, Maravé entrará en operación en 2029 en un mercado costarricense que continúa ampliando su oferta de lujo. Su mayor desafío será también su principal argumento: crear una experiencia sofisticada sin perder la conexión con la selva, el océano y la identidad natural que hacen de Manuel Antonio un destino singular.
En ese equilibrio entre hospitalidad internacional y sentido de lugar podría encontrarse la verdadera importancia de Maravé Manuel Antonio: no solo añadir un nuevo resort de lujo en Costa Rica, sino contribuir a definir cómo será la próxima generación de desarrollos turísticos y residenciales frente al Pacífico.
